(Especialmente dirigida al adulto mayor)
1. Distingue lo que depende de ti
Epicteto lo decía con claridad:
“Algunas cosas dependen de nosotros y otras no.”
🔹 Cuando la mente gira sin parar, pregúntate:
-
¿Esto depende de mí ahora?
-
Si no depende, suéltalo conscientemente.
Ejercicio breve:
“Hago lo que está en mis manos. El resto no me pertenece.”
2. Observa el pensamiento, no te fusiones con él
El estoicismo no busca eliminar pensamientos, sino no obedecerlos ciegamente.
🔹 Imagina que cada pensamiento es una nube que pasa.
No eres la nube, eres el cielo.
Frase ancla (Marco Aurelio):
“Tu mente se vuelve del color de tus pensamientos.”
3. Reduce estímulos innecesarios
Pensar en exceso muchas veces no es profundidad, es saturación.
🔹 Estrategias simples:
-
Silencio diario (aunque sean 5 minutos)
-
Menos noticias, menos opiniones ajenas
-
Más presencia en lo simple: caminar, ordenar, regar, cocinar
El silencio también ordena.
4. Trae la mente al cuerpo
La mente ansiosa vive en el futuro o en el pasado.
🔹 Vuelve al presente con el cuerpo:
-
Respiración lenta (4 segundos inhalar, 6 exhalar)
-
Sentir los pies en el suelo
-
Nombrar mentalmente lo que ves, oyes, sientes
Esto es profundamente estoico: habitar el momento real.
5. Acepta lo que es (sin resignarte)
Aceptación no es rendición; es lucidez.
“Esto es lo que hay ahora. ¿Cuál es mi mejor respuesta posible?”
La mente se calma cuando deja de pelear con la realidad.
6. Escribe para vaciar la mente
Los estoicos practicaban la escritura diaria.
🔹 Prueba esto:
-
Escribe sin corregir lo que te preocupa
-
Luego subraya solo lo que sí puedes hacer
-
El resto, déjalo ahí, como testigo, no como carga
Escribir es una forma suave de pensar menos.
7. Recuerda la impermanencia
Nada de esto será eterno: ni el problema, ni la angustia, ni tú como hoy eres.
Marco Aurelio:
“Pronto habrás olvidado todo; pronto todos te habrán olvidado.”
No es triste.
Es liberador.
🌱 Para cerrar
Pensar menos no es volverte indiferente,
es volverte más sabio, más ligero, más presente.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------
🕊️ Texto reflexivo para el taller
“Cuando la mente aprende a descansar”
A esta altura de la vida, todos sabemos algo importante:
la mente no se cansa de pensar.
Piensa de noche, piensa de día,
recuerda, se adelanta, se preocupa, se reprocha.
A veces pensamos demasiado en lo que ya pasó:
lo que hicimos, lo que no hicimos,
lo que nos hubiera gustado decir.
Otras veces la mente se va al futuro
y se llena de miedos, de dudas,
de preguntas sin respuesta.
Y sin darnos cuenta,
el cuerpo está aquí…
pero la mente está en otra parte.
Hoy quiero invitarte a algo sencillo:
no a dejar de pensar, sino a descansar del exceso de pensamientos.
🌿 Hay cosas que sí dependen de nosotros… y muchas que no
No podemos cambiar la edad,
ni borrar la historia,
ni corregir lo que ya fue.
Pero sí podemos elegir:
cómo mirarnos hoy,
cómo hablarnos por dentro,
cómo acompañarnos.
Cuando algo no depende de ti,
no significa que no te importe,
significa que ya no necesita tu lucha.
🌿 No todo pensamiento es verdad
A veces la mente dice:
“Ya no sirvo”,
“molesto”,
“llegué tarde”,
“soy una carga”.
Pero esos pensamientos no son la verdad,
son solo voces del cansancio.
Puedes escucharlas
sin obedecerlas.
Tú eres más grande que lo que piensas.
🌿 El cuerpo sabe volver al presente
Si la mente se desordena,
el cuerpo puede ayudar.
Respira lento.
Siente los pies en el suelo.
Apoya la espalda en la silla.
Aquí estás.
Ahora estás a salvo.
Este momento es suficiente.
🌿 Aceptar no es rendirse
Aceptar es decir:
“Esto soy hoy, con lo que tengo, con lo que soy.”
No es resignación.
Es dignidad.
La vida no pide perfección.
Pide presencia.
🌿 Escribe para soltar
A veces la mente habla demasiado
porque nadie la escucha.
Escribir es dejarla hablar
para que luego descanse.
No para juzgar,
no para corregir,
solo para soltar.
🌿 Nada de esto es eterno
Ni las penas,
ni los miedos,
ni las preocupaciones.
Todo pasa.
Y tú sigues siendo valioso
solo por estar aquí.
🌸 Cierre
Hoy no hemos venido a pensar mejor,
sino a tratarnos mejor.
Si la mente se cansa,
déjala descansar.
La vida, incluso ahora,
todavía tiene cosas para decir.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------
🌾 Sugerencia para el taller
Después de la lectura, puedes proponer:
-
Una ronda de palabras:
¿Qué pensamiento me cansa más hoy? -
Un ejercicio de escritura breve:
“Hoy decido soltar…” -
O una escena mínima: la mente que habla y el cuerpo que responde.
Si quieres, en el próximo paso puedo:
-
Transformar este texto en monólogo teatral
-
Crear preguntas suaves para diálogo grupal
-
Diseñar una actividad corporal + emocional
Comentarios
Publicar un comentario